La amatista en bruto con base de metal combina una pieza de aspecto más natural y sin pulir con un soporte metálico que facilita su exposición y aporta estabilidad.
Al conservar su acabado bruto, cada ejemplar mantiene mejor la textura exterior, los relieves y la estructura original del mineral. La cristalización, el color y la forma pueden variar considerablemente entre piezas, haciendo que cada unidad tenga un aspecto diferente.
El soporte metálico permite presentar la amatista en vertical y realzar su volumen, convirtiéndola en una pieza con presencia visual y carácter más orgánico que las versiones pulidas o trabajadas.
Cada pieza puede presentar variaciones de tamaño, peso, forma, tonalidad violeta, textura y distribución de los cristales.
Producto vendido por peso. El precio indicado corresponde al precio por kg.






